¿Pagar deudas o ahorrar primero? La cuenta, tasa contra tasa
Una deuda al 36% anual cuesta cuatro veces lo que rinde un ahorro al 9%. La cuenta con 2,000 al mes durante dos años, cuándo se invierte el resultado y por qué no conviene quedarse sin colchón.
La idea en una frase
Cada peso que usas para pagar una deuda deja de costarte la tasa de esa deuda. Es como ganar esa tasa, sin riesgo.
Investor.gov, el sitio de la autoridad de valores de Estados Unidos, lo dice así: ninguna estrategia de inversión rinde tanto, ni con menos riesgo, como eliminar una deuda de interés alto.
La decisión, entonces, se reduce a comparar dos números: lo que te cobra la deuda y lo que te paga el ahorro.
Lo que dice la SEC
La página de Investor.gov habla de tarjetas de crédito que cobran 18% o más si no pagas el saldo completo cada mes. Dice que prácticamente ninguna inversión da un rendimiento que iguale ese 18%, y que por eso conviene eliminar la deuda de la tarjeta antes de invertir.
Da dos reglas más. Si debes en varias tarjetas, paga primero la que cobra la tasa más alta y sigue pagando el mínimo en las demás. Y aplica lo mismo a cualquier otra deuda de interés alto, que sitúa en alrededor de 8% o más.
Son cifras de Estados Unidos. La lógica no depende del país ni de la moneda: compara la tasa de tu deuda con la de tu ahorro, las dos medidas de la misma forma.
La cuenta, tasa contra tasa
La tabla muestra el interés de un año sobre 10,000, a distintas tasas anuales con capitalización mensual. La primera fila puede ser un ahorro. Las demás, una deuda. Las tasas son supuestos para hacer la cuenta.
Si debes 10,000 al 36% y tienes 10,000 ahorrados al 9%, en un año pagas 4,258 y ganas 938.
| Tasa anual supuesta | Interés en un año |
|---|---|
| 9% | 938 |
| 18% | 1,956 |
| 36% | 4,258 |
| 48% | 6,010 |
| 60% | 7,959 |
Un ejemplo a dos años
Supón una deuda de 20,000 al 36% anual, que es 3% al mes. Tienes 2,000 libres cada mes. Un ahorro te pagaría 9% anual, 0.75% al mes. Hay dos caminos.
En el primero pones los 2,000 en la deuda hasta terminarla, y después los ahorras. En el segundo pagas solo los intereses de la deuda, 600 al mes, y ahorras los otros 1,400.
El primer mes ya muestra la diferencia: los 20,000 que debes cuestan 600; los mismos 20,000 ahorrados rendirían 150.
| Pagar primero | Ahorrar primero | |
|---|---|---|
| Intereses pagados | 4,135 | 14,400 |
| Deuda al mes 24 | 0 (liquidada en el mes 13) | 20,000 |
| Ahorro al mes 24 | 24,869 | 36,664 |
| Ahorro menos deuda | 24,869 | 16,664 |
Cómo leer la tabla
El segundo camino termina con más dinero ahorrado, y eso engaña. También termina con la deuda intacta. Lo que cuenta es la última fila: lo que tienes menos lo que debes.
La diferencia a favor de pagar primero es de 8,205, con los mismos 48,000 saliendo de tu bolsillo en los dos casos. Casi todo viene de los intereses: 14,400 pagados contra 4,135.
Cuanto mayor es la distancia entre las dos tasas, mayor es la diferencia. Cuando las tasas se acercan, la ventaja se achica.
Cuándo se invierte la cuenta
Si la deuda cuesta menos de lo que rinde el ahorro, el resultado se voltea. Un préstamo al 6% anual cuesta 617 al año por cada 10,000. Un ahorro al 9% rinde 938.
Antes de usar esa cuenta, revisa tres cosas.
Que las dos tasas midan lo mismo. Una tasa anual no siempre incluye la capitalización ni las comisiones. La guía de tasa nominal y tasa efectiva explica la diferencia. En México, el Banco de México define el CAT como una medida estandarizada del costo de un financiamiento, en porcentaje anual, que incorpora la totalidad de los costos y gastos del crédito. Sirve para comparar un crédito con otro.
Que el rendimiento del ahorro sea seguro. El interés de la deuda es cierto: lo debes pase lo que pase. Un rendimiento esperado no lo es, y una inversión puede perder. No son números equivalentes.
Que el rendimiento sea el que te queda. Los impuestos y la inflación lo reducen, como muestra la guía de rendimiento real.
Cómo cobra intereses una tarjeta
La CFPB, la oficina de protección al consumidor financiero de Estados Unidos, define la tasa de una tarjeta como el precio que pagas por pedir dinero prestado, expresado por lo general como una tasa anual.
Explica también cómo se calcula. Muchas emisoras calculan el interés cada día, sobre el saldo promedio diario. Como se acumula a diario, mientras antes pagues todo o parte del saldo, menos interés pagas.
Y recuerda la salida más simple. Si tu tarjeta tiene periodo de gracia, puedes no pagar intereses por tus compras si liquidas el saldo completo cada mes, antes de la fecha límite.
Son reglas de Estados Unidos. Las de tu tarjeta están en tu contrato y en tu estado de cuenta.
¿Y el fondo de emergencia?
La guía de la SEC pone un orden: después de pagar las tarjetas y otras deudas de interés alto, dice, la mayoría de los inversionistas sensatos aparta en un producto de ahorro lo suficiente para cubrir una emergencia.
Hay una razón práctica para no dejar el ahorro en cero mientras tanto. Sin ningún colchón, el siguiente imprevisto vuelve a la tarjeta, a la misma tasa de la que querías salir.
Cuánto apartar antes de atacar la deuda es una decisión tuya, y depende de qué tan estables son tus ingresos. La guía del fondo de emergencia hace esa cuenta.
Si tienes varias deudas
Un orden posible. El segundo paso, el tercero y el cuarto son los de la SEC.
- Anota cada deuda con su saldo, su tasa y su pago mínimo.
- Sigue pagando el mínimo en todas.
- Pon todo lo que sobre en la que cobra la tasa más alta, hasta dejarla en cero.
- No uses la tarjeta si no sabes que tendrás el dinero para pagar la cuenta cuando llegue.
Hazlo con tus números
Cuando una deuda queda en cero, el pago que hacías cada mes queda libre. La calculadora de ¿cuánto necesito ahorrar? te dice qué aporte hace falta para una meta, y la de ¿cuánto tendré? muestra lo que suma ese mismo monto si lo apartas cada mes.
La guía de interés compuesto explica por qué el mismo mecanismo que encarece una deuda hace crecer un ahorro.
Lo que la cuenta no dice
Las tablas suponen tasas constantes, pagos puntuales y ningún cargo nuevo en la tarjeta. No incluyen comisiones, seguros, impuestos sobre los intereses del ahorro ni penalizaciones por pago anticipado, que algunos créditos tienen. Con una tasa variable, la cuenta cambia cada vez que cambia la tasa.
Los porcentajes son supuestos para hacer la cuenta, no las tasas de ningún banco ni una sugerencia. Si ya no puedes cubrir los pagos mínimos, el problema es otro, y conviene hablar con tu acreedor o con el organismo de protección al usuario de servicios financieros de tu país. Esta página no da asesoría financiera.